jueves, 29 de agosto de 2013

ADORO


Adoro la calle en que nos vimos,
la noche cuando nos conocimos,
adoro las cosas que me dices,
nuestros ratos felices
los adoro vida mía.

Adoro la forma en que sonríes
y el modo en que a veces me riñes,
adoro la seda de tus manos,
los besos que nos damos
los adoro vida mía.

Y me muero por tenerte junto a mí,
cerca, muy cerca de mí,
no separarme de ti,
y es que eres mi existencia, mi sentir,
eres mi luna, eres mi sol,
eres mi noche de amor.

Adoro, el brillo de tus ojos,
lo dulce que hay en tus labios rojos,
adoro la forma en que me besas,
y hasta cuando me dejas,
yo te adoro vida mía.


Y me muero por tenerte junto a mí,
cerca, muy cerca de mí,
no separarme de ti,
y es que eres mi existencia, mi sentir;
eres mi luna, eres mi sol,
eres mi noche de amor.

Adoro, el brillo de tus ojos,
lo dulce que hay en tus labios rojos,
adoro la forma en que me besas,
y hasta cuando me dejas,
yo te adoro vida mía,
yo te adoro, vida mía.


Armando Manzanero

martes, 2 de julio de 2013

TE AMO


Te amo por todas las mujeres que no he conocido.
Te amo por todos los tiempos que no he vivido.
Por el olor del mar inmenso y el olor del pan caliente.
Por la nieve que se funde por las primeras flores.
Por los animales puros que el hombre no persigue.
Te amo por amar.
Te amo por todas las mujeres que no amo.

Quién me refleja sino tú misma me veo tan poco
sin ti no veo más que una planicie desierta.
Entre antes y ahora
están todas estas muertes que he sorteado sobre paja.
No he podido atravesar el muro de mi espejo.
Tuve que aprender la vida como se olvida
palabra por palabra

Te amo por tu sabiduría que no me pertenece.
Te amo contra todo lo que no es más que ilusión.
Por el corazón inmortal que no poseo
crees ser la duda y no eres sino razón.
Eres el sol que me sube a la cabeza
cuando estoy seguro de mí.


Paul Elúard

lunes, 27 de mayo de 2013

Estudio de desnudo


Esa línea que nace de tus hombros,
Que se prolonga en brazos, después mano,
Esos círculos tangentes, geminados,
Cuyo centro en cono se resuelve,
Agudamente erguidos hacia los labios
Que ansiosos de los tuyos se desprenden.

Esas dos parábolas que te encierran
En el quebrar ondulado de cintura,
Las calipigias cicloides superpuestas
Al trazo de las columnas invertidas:
Tibios muslos de líneas envolventes,
Torneada espiral que no se extingue.

Esa curva tan suave que dibuja
Sobre tu vientre un arco reposado,
Ese triángulo oscuro que fulgura,
Camino y sello de la puerta de tu cuerpo,
Donde  el estudio que de desnudo hago
Se transforma en cuadro terminado.



José Saramago

sábado, 20 de abril de 2013

Instrucciones para Amar



“Pósese justo frente a la persona que se quiere amar. Mírela a los ojos, sonría delicadamente, no exagere. Haga lento el abrir y cerrar de ojos: baje lentamente los párpados, súbalos de igual forma. Así durante todo el procedimiento. 
Tome lentamente su cara y acérquela a la propia; inmediatamente verá la fusión de labios. Con suavidad, abra la boca y mezcle las lenguas, manteniendo las manos sobre la cara. Luego de algunos segundos sentirá una reacción química que liberará energía calórica, pero no se precipite, prosiga con las instrucciones. 
Tranquilamente aparte las manos de la cara del ser amado, deslizándolas suavemente por los hombros hacia abajo, hasta llegar a la espalda. Abrazar fuerte. Continúe con los procedimientos anteriores, verá que no experimentará ninguna dificultad para realizar estos pasos al mismo tiempo. 
Relaje las piernas y los brazos, sosténgase de pie sobre la persona que se quiere amar, verá que es el mejor soporte posible. Apague o disminuya la luz, el ambiente será más tranquilo. 
Aproxímese a una cama, preferentemente hecha sólo de sábanas. No se preocupe por las almohadas, sus propios torsos cumplirán esa función perfectamente. 
No se apresure, póngase, despacio, en posición horizontal, guíe al amado a ponerse en la misma posición, de manera que los dos queden acostados y de costado, mirándose una vez más. No deje nunca de abrazar. En silencio, recuéstese sobre el torso ajeno y déjese reposar un buen rato. La oscuridad le dará una sensación muy pacífica de la realidad y limitando la visión y el oído, podrá disfrutar de los sentidos que suelen dejarse relegados: el tacto, el olor, el gusto. Mantenga el abrazo, pero no se quede dormido, el sueño bien podrá experimentarse despierto. 
Admirar todo lo que guste, deleitarse con las más inocentes excusas, detener el tiempo mientras se ve a la persona amada hacer algo tan simple como hablar, fruncir el ceño o jugar infantil y tiernamente con un peluche. 
Agregue dulzura a gusto. Añada sonrisas, payasadas y bromas (las lágrimas no hacen mal si están medidas en proporción y están bien batidas con amor), regalos insignificantes como un beso en un momento inesperado o un papel escrito a las apuradas. Pueden ser valorados más que una joya. 
Consejo: las caricias y besos extras a lo largo de todo el procedimiento producirá un mejor efecto y mejor resultado. No olvide las miradas.



Secreto: Esta receta es especial para noches de lluvia; el sonido de las gotas rompiendo el silencio.



Julio Cortázar

martes, 26 de marzo de 2013

ORACION



Permitid, Señor, un
poco de lujuria en este
mundo.
Permitid que el roce de
los labios sea caliente
levadura,
permitid que las
pupilas de luto del
deseo se hundan en el
pozo de otros ojos,
permitid que la mano
del osado amante
palpe la sangre ajena
estremecida.
Dejad hervir las entrañas
de los machos sobre la
piel desnuda,
dejad el juego de los
adolescentes labios
bucear en los senos de
los lirios,
dejad las vírgenes con
su secreto fuego
ardiendo en piras
escondidas,
dejad los muslos de los
verdes tallos
mezclarse en llamas
de tacto, en apretadas
lianas de caricias.
Que el rubor se
desnude enteramente
y la escultura
surja de tactos y
torrentes,
que los zumos de los
ojos exprimidos y de
brazos,
mane de fuentes
secretas y de labios.
Permitidlo, Señor, que
ya sufren sus penas
los humanos,
que ya, bastante, la
carga duró sobre sus
hombros.

Max Jacob

lunes, 31 de diciembre de 2012

BUEN FINAL DE AÑO - BIENVENIDO 2013



Final de año 

Ni el pormenor simbólico 
de reemplazar un tres por un dos 
ni esa metáfora baldía 
que convoca un lapso que muere y otro que surge 
ni el cumplimiento de un proceso astronómico 
aturden y socavan 
la altiplanicie de esta noche 
y nos obligan a esperar 
las doce irreparables campanadas. 
La causa verdadera 
es la sospecha general y borrosa 
del enigma del Tiempo; 
es el asombro ante el milagro 
de que a despecho de infinitos azares, 
de que a despecho de que somos 
las gotas del río de Heráclito, 
perdure algo en nosotros: 
inmóvil. 

Jorge Luis Borges
 Fervor de Buenos Aires (1923)

martes, 25 de diciembre de 2012

Bendiciones

Un clásico para esta hermosa Navidad.

 

MUCHAS FELICIDADES
Related Posts with Thumbnails